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Graciela Esebbag. Directora de la Revista L’interrogant

Comienzo este espacio, este nuevo apartado de la revista —Reseñas— con el comentario de un libro que tiene un valor muy especial para nosotros.

Está escrito por Susana Brignoni, compañera de la Fundación Nou Barris, coordinadora del equipo SAR y miembro del Consejo de Redacción de esta revista. La aparición de su libro me emociona especialmente porque ha sido escrito por alguien con quien compartimos ideas y práctica clínica. A través de más de quince años de trabajo en esta institución hemos hablado, pensado, discutido, leído, trasmitido y transformado una práctica clínica que nos ha transformado también a nosotros. Y en el libro hay referencias a ese trabajo que venimos realizando en el marco del SAR, Servicio de Atención a Residencias de la Fundación Nou Barris.

La reseña de un libro siempre es un acto complejo. La complejidad, para mí, reside en tratar de resumir en unas pocas palabras la profundidad de un texto.

Quizás lo primero que me gustaría decir es que más que leer acerca del libro, es mejor leer el libro.

Pero sabiendo de la necesidad de las reseñas para que cada uno, justamente, pueda acercarse a un libro, escribiré algunas breves líneas, intentando transmitir el impacto que me produjo su lectura.

Ya en la introducción encontramos una idea de lo que el libro nos ofrece:

“[…] es una invitación a hacer un ejercicio de lectura que desnaturalice los fenómenos con que nos encontramos y nos permita ubicarlos en relación con una época y articulados a un discurso”.

Es, verdaderamente, un ejercicio de lectura sobre las adolescencias. Y también de las múltiples formas de abordar sus problemáticas.

Se trata de un ejercicio de lectura y, agrego, una guía para conocer la literatura sobre el concepto de adolescencia. La autora nos muestra su largo recorrido de investigación y por éste nos lleva a través de la evolución de las ideas sobre la pubertad en el psicoanálisis, pero no sólo en el psicoanálisis.

La adolescencia y la pubertad no son conceptos clínicos. Son procesos presentes en la existencia humana. El libro da cuenta de esa complejidad y nos ofrece también un panorama de los escritos que abordan la cuestión desde la literatura, la pedagogía, la sociología y la filosofía. A partir de lo ya dicho por otros, a través de la historia del concepto, la autora nos muestra su propia elaboración teórica y su reflejo en la clínica.

Los diversos casos enseñan cómo se puede intervenir desde el psicoanálisis, cómo la intervención está marcada por la consideración de la llamada conducta considerada como algo enigmático, como una pregunta cuya respuesta debe ser construida tomando como referencia los dichos del adolescente.

Esta lógica, perfectamente esclarecida en el texto, va a contracorriente de una práctica clínica actual marcada por un presunto saber del profesional sobre las causas que en general, son consideradas sólo biológicas.

La autora refleja una mirada distinta sobre el fenómeno de las adolescencias. Y también es una mirada distinta de una psicoanalista que trabaja con adolescentes en distintos marcos, en la práctica privada, en una institución de la red pública. Una psicoanalista trabajando con otros profesionales que abordan la cuestión de la adolescencia (maestros, educadores, psicopedagogos, trabajadores sociales). Esa mirada, que la autora realiza desde distintos ángulos, nos da una doble perspectiva, es decir una perspectiva amplia y profunda. Nos enseña cómo el psicoanálisis opera en relación con otros discursos.

En las referencias al trabajo institucional, también hay un ejercicio de lectura sobre cómo abordar la intervención con chicos tutelados. A través de los casos clínicos, nos transmite su experiencia creativa, una experiencia que implica trabajar con los otros del niño, nos enseña cómo hacerlo, cómo hablar, sobre qué puntos necesitamos abrir un tiempo de espera. Introduce una indicación central para los que intervienen con los chicos “cuando un gesto, una conducta de un chico nos parece sin sentido, es necesario mantener la dimensión del enigma”.

Este libro refleja también algo poderoso del estilo de Susana Brignoni: claridad y rigor. Elementos que dan brillo a su transmisión y que atrapan el interés en la lectura.

Recomiendo vivamente su lectura a clínicos, educadores, maestros… a todos aquellos que, confrontados con lo insondable de las adolescencias, buscan encontrar algunas ideas que mantengan abierto su deseo de saber en torno a este momento de la existencia.

(*) Pensar las adolescencias, de Susana Brignoni. Editorial UOC, Barcelona, 2012.